martes, 8 de enero de 2013

La Francia de Pétain: Vichy

 
En 1940, Philippe Pétain era un viejo soldado que se había convertido en héroe de la patria por su gran victoria en Verdún sobre el ejército alemán, durante la Primera Guerra Mundial. Ante la fulgurante victoria alemana en la primavera de 1940, Pétain trató de revalidar su categoría de héroe. Claro que, su actuación iba a estar marcada por dos factores: las imposiciones alemanas, por un lado; y la opinión del pueblo francés, que no fue coincidente, en términos generales, con la del mariscal.

Pétain había sido nombrado primer ministro en sustitución de Reynaud, el día 16 de junio, dos días después de la caída de París. Pétain, consciente de lo inútil que habría sido continuar la lucha, se apresuró a solicitar el armisticio y, el día 26, Alemania y Francia firmaron la paz. Los alemanes establecieron la creación de dos zonas en el país galo: la franja costera que iba desde Bélgica hasta la frontera española permanecería como territorio ocupado. Mientras, en el territorio del interior y la costa Mediterránea, se estableció el Gobierno de la Francia no ocupada. Nacía así el Régimen de Vichy.

Bandera de Vichy. Fuente: elaboración propia

El Estado de Vichy

La capital en funciones del nuevo Estado francés se estableció en la ciudad balneario de Vichy. Teóricamente, las condiciones del armisticio no eran del todo negativas, ya que Francia conservaba su independencia económica y política, sus colonias (aunque cedería a Japón la Indochina) y, algo muy importante, su poderosísima flota. Sin embargo, los alemanes demostraron pronto que no iban a cumplir las cláusulas del armisticio, extorsionando económicamente al Gobierno de Vichy e imponiendole la manutención de las tropas de ocupación alemanas, lo que tuvo un costo de miles de millones de francos. A ello se sumaba el hecho de que la mayor parte de la industria francesa se encontraba en territorio ocupado.
 
Gobierno de Pétain, verano de 1940. Fuente: Bundesarchiv

A la coacción alemana se sumó el desdén de los aliados cuando, el 3 de julio de 1940, buques británicos destruyeron parte de la flota francesa en la base naval de Argelia. Esta acción, que buscaba evitar que la flota de Vichy acabase cayendo en manos alemanas, puede justificarse desde un punto de vista absolutamente racional, pero debe tenerse en cuenta que era la flota de un Estado neutral y que implicó la muerte de soldados franceses. En cualquier caso, el tiempo dio la razón a Churchill, puesto que barcos de Vichy acabaron en manos de alemanes e italianos tras la ocupación de 1942.

La Revolución Nacional

El pecado original de la Francia de Vichy era evidente, por muy buenas que fuesen las intenciones de Pétain: se cuestionaba, sobre todo, su legitimidad, pero también su carácter colaboracionista y ambiguo. No tardó en surgir una figura antagónica frente a Pétain, un joven general llamado Charles de Gaulle que, desde Gran Bretaña, llamó a la resistencia y se convirtió, de facto, en representante de la soberanía nacional.

Pétain se constituyó en Jefe de Estado de Vichy, un estado autoritario en el que disponía de plenos poderes. Mientras, el Gobierno estuvo encabezado por Pierre Laval, con el cargo de Vicepresidente del Consejo de Ministros, admirador de la Alemania nazi. Si Pétain representaba un colaboracionismo resignado y forzoso, Laval era un ferviente partidario de potenciar la colaboración con Alemania hasta el punto de estar dispuesto a la entrada en guerra contra Inglaterra.
Para Pétain, habían sido los políticos franceses los verdaderos culpables de la situación que llevó a la ocupación alemana. Por tanto, creó el concepto de  "Revolución Nacional", con el objetivo de iniciar una nueva senda de auge para Francia e imponiendo como lema "Trabajo, Familia y Patria", en lugar del clásico "Libertad, Igualdad y Fraternidad".

Un régimen doblegado

 El Gobierno de Vichy no logró desarrollar una política independiente ni tampoco unas relaciones exteriores sólidas, ya que las potencias aliadas no reconocían a la nueva Francia. Esta actitud de intransigencia aliada no llevó a Pétain a la colaboración militar con Alemania, cosa que Laval pretendía. El 24 de octubre de 1940, Hitler se reunió con Pétain en Montoire (el día anterior, Hitler se había reunido con Franco), sin lograr del viejo mariscal ninguna concesión en el terreno militar. Incluso, Pétain afirmó a Churchill que su objetivo, al crear el Régimen de Vichy, había sido sacar a Francia de la guerra. Sin embargo, como indica Herbert R. Lottman en su obra Pétain: Héroe o traidor, la avanzada edad del mariscal le convertía en un hombre, en ocasiones, influenciable, llevándole a actuar contradictoriamente. El caso más claro es la destitución de Laval el 13 de diciembre. A Pétain no le gustaba su actitud pronazi, por lo que le obligó a dimitir y lo encarceló. Nombró en su lugar a Pierre-Étienne Flandin, causando las iras de los alemanes. La presión de Otto Abetz, embajador alemán, solo se redujo cuando, en enero, Pétain puso al frente del Gobierno al almirante Darlan, también proalemán, aunque no con tanto descaro como Laval.
 
Reunión de Montoire, octubre de 1940. Fuente: Bundesarchiv

1941 fue un año de gran tensión entre Berlín y Vichy, aunque hubo un acercamiento puntual y esporádico con la firma de los Protocolos de París en mayo, que suponía la entrega de armamento francés y una base en Alepo al Afrika Kops, a  cambio de la liberación de oficiales franceses y el permiso para enviar tropas francesas al norte de África. El momento de mayor frialdad se vivió tras la reunión, en diciembre, de Pétain con Hermann Goering, buscando una mejora de las condiciones del armisticio a cambio de una colaboración más activa (propuso la desaparición de la demarcación, soberanía francesa sobre todo el territorio ocupado y menores imposiciones económicas). De nada sirvió el intento del mariscal, agriándose la relación notablemente hasta que, el 19 de abril de 1942, los alemanes forzaron a Pétain a nombrar, nuevamente, a Laval al frente del Gobierno, para mayor desgracia de Vichy. Esta nueva etapa se caracterizó por la barbarie del colaboracionismo de Laval. Incluso las tropas francesas lucharon contra los aliados cuando se iniciaron los desembarcos en las costas del norte de África, mediante la Operación Torch. Darlan, Comandante de Vichy en África por aquel entonces (noviembre de 1942), y tras negociar con los aliados, permitió su desembarco y avance hacia Túnez. Ese mismo mes de noviembre, tropas alemanas cruzaron la línea de demarcación y ocuparon lo que quedaba de Francia, aunque mantuvieron el Gobierno de Vichy.


El desprestigio de un viejo héroe

Fuente: archives nationales
En la propaganda de la época, el régimen de Vichy buscaba reforzar su aspecto más paternalista, como es el caso de la imagen superior en la que Pétain se dirige a sus compatriotas personalmente: "¡Franceses! No habeis sido ni vendidos, ni traicionados, ni abandonados. Venid a mi con confianza". Parece ser que el viejo mariscal pretendía partir de su aureola de héroe para convertirse en la esperanza de Francia en unos momentos en los que parecía poco probable la derrota de Alemania. Pero para Pétain, tal y como hemos indicado, la regeneración de Francia pasaba por considerar a la democracia como el origen de todos sus males, y la instauración de un régimen de nuevo cuño en sintonía con los que estaban triunfando en Europa.

Pétain era un anciano de ochenta años de edad al que la senilidad comenzaba a pasarle factura. Ello le convertía en una figura a menudo falta de vigor para poner freno a las presiones alemanas y a sus propios ministros más proeje. La adopción del colaboracionismo como mal menor frente a una nueva guerra acabó con la imagen del mariscal. Sin embargo, fue Laval quien, junto a los alemanes, desfiguró la Francia de Vichy hasta el punto de convertirla en una monstruosidad, buscando con insistencia ir más allá, hacia una verdadera colaboración militar. Fruto de ese colaboracionismo instigado por Laval fue la detención de más de 12.000 judios en París, en julio de 1942.

Finalizada la contienda mundial, Laval fue fusilado el 15 de octubre de 1945. A Pétain, por su avanzada edad, se le conmutó la condena de muerte por cadena perpetua, en la isla de Yeu.
 
 
FUENTES

Para las imágenes:

http://www.bild.bundesarchiv.de/

Gobierno de Pétain: Bundesarchiv, Bild 183-1982-1105-507
Reunión de Montoire: Bundesarchiv Bild 183-H25217/CC-BY-SA, a través de Wikipedia


http://www.archivesnationales.culture.gouv.fr/chan/

Pétain: secrétariat général de l'information, 72AJ/1066

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada