lunes, 14 de enero de 2013

William Parker Carrol (I)

Esta entrada no puede comenzar sino con el reconocimiento a Alicia Laspra del mérito de haber rescatado del olvido el papel de este oficial del ejército británico en el contexto de la Guerra de la Independencia y, más concretamente, en el ámbito asturiano.

Carrol. S.M. Derinzy, 1829
William Parker Carrol nació en 1776, en Limerick (Irlanda). Estudió en la escuela de Ennis y, más tarde, recibió educación universitaria en Trinity College, Dublín. En 1794 ingresó en el ejército, pasando por varios regimientos hasta que, en 1804, y ya con el rango de capitán, ingresó en el Regimiento 88, cuyos integrantes eran conocidos como los Connaught Rangers ("the Devil's Own").

En 1807, el 88 participó en la segunda invasión inglesa del Río de la Plata. Montevideo había caído en manos británicas y su general, John Whitelocke, fijaba como nuevo objetivo la toma de Buenos Aires. En el fallido asalto participó el 88, y Carrol, así como sus compañeros de columna, cayó prisionero. Tal y como indican Laspra y O' Connell, el dominio del español por parte de Carrol le valió un protagonismo inusitado en las negociaciones para la retirada británica. Quizás por esa misma razón, en julio de 1808 fue enviado a España.

No había pasado un año desde la guerra entre España y Gran Bretaña, pero los antiguos enemigos se convirtieron, repentina e irremediablemente, en valiosos aliados. La solicitud de armamento y pertrechos por parte de la Junta General del Principado de Asturias para hacer la guerra al invasor francés culminó con el envío, por parte del Gobierno británico, de un grupo de oficiales cuyo cometido sería actuar como enlaces con el ejército español y, así mismo, gestionar la distribución del material enviado. Uno de estos comisionados británicos fue Carrol, quien se integró en el ejército gallego de Joaquín Blake durante varios meses, obteniendo el rango de teniente coronel y trabando una sólida amistad con el general español.

En noviembre, la derrota de Espinosa de los Monteros supuso la sustitución de Blake por el marqués de La Romana, el cual había llegado recientemente de Dinamarca. A partir de entonces comenzó una nueva etapa en la estancia de Carrol en España, pasando varios meses -concretamente hasta junio de 1809- en el Principado de Asturias. Durante este tiempo, Carrol cobró cierta fama entre los asturianos, a través de varias proclamas y, también, ante la Junta, convirtiéndose en uno de sus máximos opositores. Es aquí donde parece que Carrol cayó en ciertas intrigas políticas ajenas a su cometido, cuestionando la eficacia de sus dirigentes tanto en el terreno militar como en el uso de las ayudas británicas. De este modo, Carrol apoyó sin miramientos el golpe de La Romana por el cual disolvió la Junta Suprema por la fuerza en abril de 1809, instaurando la Junta Superior de Observación y Defensa del Principado de Asturias.

De poco sirvió. El 15 de mayo comenzó la primera invasión francesa del Principado de Asturias, dirigida por el mariscal Ney que, con gran astucia, consiguió adentrarse en el territorio asturiano por sorpresa y, por tanto, sin oposición. Sería el joven oficial irlandés el encargado de dirigir el único intento defensivo para evitar la llegada de Ney a Oviedo. El encuentro, en un estratégico pueblo llamado Peñaflor...

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FUENTES

LASPRA, A.: "William Parker Carrol en Asturias (1808-1809)" en Actas de las Jornadas de Estudios Locales Grado-Grau, Villa y Alfoz, Grado, 2009, pp. 43-80.

LASPRA, A. y O' CONNELL, B.: "In bello fortis": la vida del teniente general irlandés Sir William Parker Carrol (1776-1842). Oviedo. Fundación Gustavo Bueno, 2009.

The Carrol Collection: http://www.limerickcivictrust.ie/carrolcollection/cabinet_2.html

2 comentarios:

  1. Excelente artículo, y sobre unos hechos muy poco conocidos pero muy interesantes; aunque tengo la impresión de que en esa época resultaba épico hasta salir a comprar el periódico... ¡Espero ansioso la continuación de la serie, enhorabuena por el blog!

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    1. Muchísimas gracias y bienvenido. Coincido con tu observación, lo cual no hace sino otorgar mayor mérito a historias como la de Carrol. Por cierto, os sigo en Unade25 y, como ya le dije a tu socio, seguid así, estais haciendo un gran trabajo. ¡Saludos!

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