lunes, 29 de septiembre de 2014

Publicaciones: El debate sobre la globalización cultural en España (1990-2010)


Sergio Delgado
Licenciado en Historia



En esta nueva participación en el blog de Historia Desterrada, y cambiando otra vez de registro, os quiero presentar un pequeño libro que he publicado en la editorial Edymion, titulado: El debate sobre la globalización cultural en España (1990-2010). Es una breve investigación bibliográfica sobre lo que se publicó en las dos últimas décadas en torno a la globalización. Un trabajo que nace del afán por conocer el mundo actual, por entenderlo e interpretarlo. Pero en este libro se ofrece una perspectiva de análisis poco común. Se trabaja con la idea de que no es suficiente estudiar la globalización en sí misma, sino que también se debe examinar el ámbito científico que se encarga de su estudio, ya que nuestro entendimiento sobre esta cuestión, como de cualquier otro ámbito, está especialmente condicionado por cómo nos es presentado. Por ello, en este ensayo se ha optado por analizar directamente el debate intelectual que se está produciendo en torno a este fenómeno global, esto no sólo nos facilita la comprensión de las principales teorías de análisis, sino que también nos ayuda, gracias a un estudio comparativo, a señalar sus carencias y puntos fuertes más relevantes.

El libro está estructurado en tres partes o capítulos, en los dos primeros se realiza un análisis cuantitativo y argumental de los ensayos usados como fuentes de la investigación. Para después, en el tercer capítulo, y a través de un estudio comparativo, mostrar los puntos fuertes y carencias de los argumentos y datos expuestos en los dos primeros apartados. Con ello, se han podido apreciar multitud de elementos imposibles de valorar a través de la lectura y análisis individual de los trabajos. Se observaron cuestiones no implícitas en los argumentos específicos de los ensayos, que nos ayudan a descubrir la influencia de la globalización y de los procesos que origina en el interior del propio debate. Así, se advierte cómo está fuertemente occidentalizado, pero no sólo por la procedencia y formación de los autores, mayoritariamente europea y norteamericana, sino también por los temas y perspectivas que utilizan. Los análisis y argumentaciones están mayoritariamente estructurados desde una lógica dentro-fuera. En donde los problemas que genera la globalización son tratados casi siempre desde las inquietudes occidentales, a la vez que los elementos de resistencia a este fenómeno son en gran medida "olvidados", incluso por los autores más críticos. Y es que el elemento cultural de las sociedades ha sustituido al de clase como sustrato de las investigaciones. Se apartan problemas como el de la vivienda, el trabajo o la capacidad de consumo de los ciudadanos, potenciando el elemento culturalista como contenedor principal de los problemas y soluciones de la actual sociedad globalizada. Así, a través de la exposición de estas y otras muchas cuestiones que se señalan en el libro, podemos llegar a entender mejor tanto el debate científico en torno a la globalización, como la naturaleza misma de este fenómeno.


lunes, 8 de septiembre de 2014

Hampton Roads: La primera batalla entre buques acorazados


Torre giratoria del USS Monitor, 1862.

La batalla naval de Hampton Roads no fue demasiado relevante en el marco de la Guerra de Secesión. No tuvo grandes consecuencias políticas y de su desarrollo ningún estratega podría sacar lección alguna. Pero sí tuvo importancia desde el punto de vista de la tecnología naval, llamada a marcar un antes y un después al enfrentarse, por vez primera, buques de vapor acorazados. En plena Segunda Revolución Industrial, la vela dejaba paso al vapor, y los cascos de madera comenzarían a declinar en favor de los buques blindados.

No debemos menospreciar el papel de la guerra naval durante la Guerra de Secesión. En este sentido, la Confederación contó con una patente desventaja que le imposibilitó mantener sus rutas comerciales con el resto del mundo. Abrahan Lincoln, valiéndose de su clara superioridad naval, había ordenado el bloqueo de Hampton Roads para aislar a la Confederación en su costa atlántica. Por tanto, se entiende la acuciante necesidad de los confederados a la hora de ir un paso por delante de sus rivales unionistas.
Desde 1861, ambas partes comenzaron a experimentar con el blindaje de sus buques, y en los primeros meses de 1862 aparecían sus resultados. Por parte de la Unión, el USS Monitor, el primero de tres buques blindados encargados por su Armada (le seguirían los buques USS Galena y USS New Ironsides ese mismo año). Se trataba de un buque semisumergido de metal que incorporaba una torre giratoria en su cubierta. Por parte de la Confederación, el CSS Virginia,  antiguo buque de madera (USS Merrimack) al que la Confederación blindó con planchas de hierro y acopló  un espolón en la proa.

CSS Virginia, antiguo USS Merrimack, blindado con planchas de hierro.

Los combates comenzaron el 8 de marzo de 1862, cuando el CSS Virginia abandonó sus astilleros para romper el bloqueo de Hampton Roads. Las tres fragatas unionistas, cuyos cascos eran de madera, se vieron impotentes ante el flamante buque acorazado. Dos de ellas fueron hundidas, y como respuesta se decidió enviar remolcado desde Nueva York el recién fabricado USS Monitor.

Al día siguiente (9 de marzo) se producía el primer enfrentamiento entre buques de vapor acorazados. Sin embargo, la batalla entre aquellos barcos -tan vanguardistas como experimentales- no fue demasiado espectacular. Tras horas de fuego artillero ninguno de ellos resultó lo suficientemente dañado, demostrando que las tácticas navales habrían de adaptarse a los nuevos tiempos. El CSS Virginia acabó retirándose a puerto.

De todos modos, ambos buques tendrían una vida corta: El CSS Virginia sería hundido por su propia tripulación para que no cayese en manos de la Unión el 11 de mayo, mientras que el USS Monitor se fue a pique a causa de una tempestad el 31 de diciembre.

Como curiosidad, señalar que el grupo Titus Andronicus tituló una de sus canciones como The Battle of Hampton Roads, utilizando una fotografía de la cubierta del USS Monitor como carátula para su disco The Monitor (2010).




FUENTES


GRANT, R.G.: 1001 batallas que cambiaron el curso de la Historia. Barcelona, Grijalbo, 2012.

www.curistoria.com

www.ocesaronada.net