jueves, 2 de abril de 2015

Listado de películas sobre gánsteres (III): Series

Nos encontramos ante la última entrada que nuestro colaborador dedicará a las series sobre mafias. En esta ocasión, Mario Fernández realiza un esfuerzo de síntesis para referirse a las muchas producciones del género que no pudieron ser incluidas en las entregas anteriores.
Mario Fernández Lago
Estudiante de Historia
A continuación trataremos las series relacionadas con organizaciones criminales. Además, este género de series centradas en el narcotráfico está siendo todo un boom en Latinoamérica.
-Banshee (Cinemax, 2013). Acción a raudales, agresividad descontrolada y ardientes escenas de sexo. Ladrones, mafia amish, casinos e indios,… una visión moderna del salvaje oeste.

-Breaking Bad (AMC, 2008). Una de las series más aclamadas en los últimos tiempos. Bryan Cranston interpreta a un profesor de química al que diagnostican cáncer. Debido a las dificultades médicas y económicas decidirá dedicar todo su talento a la creación de metanfetamina. A lo largo de cinco espectaculares temporadas asistiremos a la evolución de Walter White desde un tímido y cobarde profesor hasta un criminar terrible, cruel y metódico que hará lo necesario para preservar a su familia.


Fuente: Filmaffinity.

-Capadocia (HBO Latin America, 2008). Original serie que narra la vida de mujeres encarceladas en la Ciudad de México, mostrándonos la crudeza de la justicia (cada episodio se incorpora una nueva reclusa, a través de flashbacks veremos los motivos de su encierro). La prisión está controlada por un consorcio privado que oculta su verdadero propósito, el narcotráfico. El sello de la HBO, un excelente reparto y brillantes interpretaciones.

-Crematorio (Canal+, 2011). Miniserie de 8 capítulos que supuso la primera producción propia de Canal+. El fallecido Pepe Sancho, en el papel protagonista de Rubén Bertomeu, nos brinda la brillante interpretación de un poderoso constructor en la Costa del Sol.

-El cartel de los sapos (Caracol TV, 2008). Se basa en el libro homónimo, escrito por el ex narcotraficante colombiano Andrés López "Florecita" durante su estancia en la penitenciaria.

-Pablo Escobar, el patrón del mal (Caracol TV, 2012). Estructura propia de las telenovelas latinoamericanas aunque, en este caso, no se centra tanto en la trama amorosa como en los enfrentamientos, que llegan a mostrar el lado más sangriento y desalmado de uno de los mayores narcotraficantes de la historia.


-La Piovra (RAI, 1984). Un entramado de familias cimentado a través de un sistema de amenazas, chantajes y venganzas, donde los intereses que defienden van en línea con los cambios económicos y sociales que experimenta Italia, extendiendo sus tentáculos a las altas esferas de poder frente a un Estado cada vez más débil.

-Lilyhammer (Netfix, 2012). Sorprendente mirada a los bajos fondos, destacando su tono de comedia. La serie sigue la historia de Frank 'The Fixer' Tagliano (Stevie Van Zandt), un mafioso que se integra en el programa de protección de testigos de EE.UU., mudándose de Nueva York a Noruega.

-Luck (HBO, 2012). Serie que se centra en el mundo de los hipódromos y las apuestas. Su mayor reclamo es el protagonista, Dustin Hoffman.

-Magic City (Starz, 2012). Ambientada en Miami (1959), poco después de la Revolución Cubana. Ike Evans, dueño del lujoso hotel "Miramar Playa", se ve obligado a hacer tratos con un peligroso jefe de la mafia para asegurar el éxito de su hotel.

-Gomorra (Sky Atlantic, 2014). Drama que refleja aspectos de la Camorra: luchas entre clanes, su impacto en los barrios pobres, tráfico de drogas, sus contactos en el exterior y su implicación política y económica. Muestra de manera cruda cómo la mafia recluta y utiliza niños para sus fines criminales.


Fuente: Filmaffinity.

-Matalobos (TVG, 2009). Centrada en la familia más poderosa de la costa gallega, la familia Matalobos, que afronta la vuelta del hijo que renegado, convertido en capitán de la guardia civil.

-Mob City (TNT, 2013). Se basa en una historia real, el conflicto entre el Departamento de Policía de Los Ángeles y Bugsy Siegel, encargado de las operaciones de la mafia de la ciudad. La serie es un drama que nos muestra el periodo noir en L.A., una época de coches llamativos, estrellas de cine y nuevos comienzos.

-Oz (HBO, 1997). Tom Fontana nos obsequia con una dramática visión de la penitenciaria de Emerald City, que pretende ser un proyecto experimental. La espectacularidad, realismo y crudeza de las discusiones y pelas que se suceden en la cárcel no tienen parangón, no hay una serie que muestre imágenes tan escalofriantes como ésta. Guion y reparto soberbios, destacando Toby Beecher, Andrew Schillinger, Ryan O'Reily y el legendario Simon Adebisi.

-Peaky Blinders (BBC, 2013). Birmingham, años 20, una familia de timadores trata de asentar su posición. La BBC nos obsequia con una obra maestra en la que destacará el duelo interpretativo entre Cillian Murpy y Sam Neill.

-Roma Criminal (Sky Italia, 2008). Serie italiana basado en el libro homónimo del juez Giancarlo De Cataldo. Un grupo de criminales trata de dominar el narcotráfico en Roma. La obra está basada en la historia real de la "Banda de la Magliana".

-Sons of Anarchy (FX, 2008). Soberbia serie que relata las aventuras y desventuras de un club de moteros en California. A través de este peculiar colectivo veremos cómo afecta el crimen organizado a la localidad ficticia de Charming. Estupenda banda sonora y reparto, encabezado por Ron Perlman, Charlie Unam y Katey Sagal.

-Los hermanos Donnellys (NBC, 2007). Historia de cuatro hermanos de origen irlandés en el barrio Hell's Kitchen. Se ahonda en las relaciones con otras organizaciones criminales como la italiana.

-The Corner (HBO, 2000). Miniserie sobre la vida de una familia en West Baltimore. Adaptación de David Simon y Ed Burns de la novela The Corner: A Year in the Life of an Inner-City Neighborhood. La serie recibió numerosos premios y cuenta sin tapujos el drama diario y las consecuencias de la vida cerca de la esquina.

-The Shadow Line (BBC, 2011). Miniserie de 7 capítulos. El asesinato de un capo de la droga londinense, va acompañado de una doble investigación: la policiaca y la criminal.

-The Shield (FX, 2002). Vic Mackey (Michael Chiklis) lidera una división experimental de la Policía de L.A., conocida como el equipo de asalto. A lo largo de sus siete temporadas se suceden las luchas con diferentes organizaciones criminales (armenio, mexicano, negro, etc.) y la incorporación de nuevos personajes entre los que destacan la capitán Monica Rawling (Glenn Close) y el soberbio teniente Jon Kavanaugh (Forest Whitaker).

-The Wire (HBO, 2002). Los calificativos se quedan cortos, para muchos la mejor serie de la historia de la televisión. La obra maestra de David Simon es una superproducción que ahonda en la vida real de Baltimore. Cada temporada se centra en un tema pero siempre interrelacionados entre sí. Si consigues ver los primeros capítulos, no podrás dejar de seguir las andanzas de Omar Little (Michael K. Williams), 'Jimmy' McNulty (Dominic West), 'Bubbles' Cousins (Andre Royo) o 'Tommy' Carcetti (Aidan Gillen).



-Umbre (HBO Europa, 2014). Drama con momentos de humor negro. La serie narra la historia de un taxista que trabaja como cobrador para la mafia rumana.

-Bajos fondos (Nine Network, 2008). Drama australiano de 13 episodios basado en los asesinatos de Melbourne de 1995 a 2004; el tráfico de drogas Griffith que tuvo lugar entre 1976 y 1987; y la escena de Kings Cross entre 1988 y 1999. La primera temporada se basa en el libro Leadbelly: Inside Australia's Underworld.

-Vegas (CBS, 2012). Ambientada en Las Vegas, en 1960, la serie se centra en el sheriff Ralph Lamb (Dennis Quaid) y su lucha con el mafioso Vincent Savino (Michael Chiklis). Un drama con aires de western, basado en la historia real de Lamb, un cowboy convertido en sheriff.

-Weeds (Showtime, 2005). Entretenido producto entre la comedia y el drama. Nancy Botwin se encuentra en dificultades económicas tras la pérdida de su marido, por lo que decide plantar marihuana. Jenji Kohan nos deleita con una serie que nos engancha por su acidez, candidez y cercanía, sin olvidar su excelente banda sonora.